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Actualizado: hace 1 hora 39 mins

Descubren que el borde de nuestra galaxia está mucho más lejos de lo que pensábamos

Dom, 29/03/2020 - 09:41

La Vía Láctea es más grande de lo que se pensaba hasta ahora. Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Durham (Reino Unido) ha descubierto ahora que nuestra galaxia se extiende por un diámetro de 1,9 millones de años luz.

De esa extensión total de la Vía Láctea, la mayor parte está formada por un "halo de materia oscura", es decir, una vasta esfera de materia oscura que envuelve la galaxia y no se puede observar directamente. La otra parte, un disco de unos 260.000 años luz de diámetro, lo componen estrellas, agujeros negros, planetas, lunas y otros objetos estelares.

Debido a que la materia oscura no emite luz, hasta ahora su diámetro real era difícil de medir. El nuevo estudio, liderado por la astrofísica de la Universidad de Durham Alis Deason, ha precisado que el diámetro de la Vía Láctea es de 1,9 millones de años luz, explican en el artículo ya disponible en arXiv.org y que prevé publicarse en la Royal Astronomical Society.

Por este motivo, los investigadores utilizaron la forma en que la materia oscura interactúa con los objetos a su alrededor como punto de partida para ver si hubo una caída evidente en las interacciones hacia el borde.

Para localizar el borde de la galaxia, los investigadores han realizado simulaciones por ordenador para ver cómo se forman las galaxias gigantes como la Vía Láctea y que cuentan cerca con otra galaxia, como es el caso de Andrómeda, ya que la gravedad de una tira de la otra.

Esas simulaciones permitieron, junto a las observaciones de telescopio, descubrir que la velocidad de las estrellas y demás objetos que se encontraban a 950.000 años luz del centro de la Vía Láctea caía significativamente. A partir de ahí, los astrónomos pudieron refinar la ubicación del borde de la Vía Láctea, gracias a la observación y el comportamiento de estrellas y galaxias cercanas más pequeñas.

Según el equipo de astrónomos que ha elaborado este estudio, este método podría emplearse también para encontrar los límites de otras galaxias y calcular la distancia entre ellas.

El IAC se suma a las iniciativas culturales y educativas frente al Covid-19

Vie, 20/03/2020 - 16:23

Con este objetivo, en la Unidad de Comunicación y Cultura Científica (UC3) se ha puesto en marcha un plan de actividades bajo el título '#IACUniversoEnCasa'. Esta iniciativa prevé incluir una serie de contenidos divulgativos de diferentes categorías: artículos, entrevistas, reportajes, vídeos, lecturas divulgativas, consultas y charlas online con científicos divulgadores del IAC, recursos educativos, pasatiempos, curiosidades o concursos.

Elaborados expresamente o rescatados de publicaciones anteriores, podrán consultarse a través de la web

Hallan una explicación al 'extraño' comportamiento de la Estrella Polar: una colisión 'rejuvenecedora'

Jue, 12/03/2020 - 17:38

Astrofísicos aportan una explicación al extraño comportamiento para ser un sistema binario de Polaris, la Estrella Polar de nuestro tiempo, que ocupa en el cielo el lugar más cercano a la eje de rotación de la Tierra.

Polaris sirve como punto de referencia en el cielo para los viajeros sin brújula. También es la cefeida más cercana de la Tierra, un tipo de estrella que pulsa regularmente en diámetro y brillo. Y Polaris es parte de un sistema binario. Tiene una hermana más tenue, conocida como Polaris B, que podemos ver rodeándola desde la Tierra.

Los astrofísicos tienen algunas formas de calcular la masa, la edad y la distancia de una estrella como Polaris. Un método es un modelo de evolución estelar, dijo el coautor del nuevo estudio, publicado en arXiv, Hilding R. Neilson, astrofísico de la Universidad de Toronto.

Los investigadores pueden estudiar el brillo, el color y la frecuencia de las pulsaciones de la estrella y utilizar esos datos para descubrir lo grande y brillante que es y en qué etapa de la vida se encuentra. Una vez que se resuelvan esos detalles, Neilson dijo a Live Science que no es difícil averiguar lo lejos que está la estrella; es matemática bastante simple una vez que sabes lo brillante que realmente es la estrella y lo oscura que se ve desde la Tierra.

Estos modelos son especialmente precisos para las cefeidas, porque su velocidad de pulso está directamente relacionada con su luminosidad o brillo. Eso facilita el cálculo de la distancia a cualquiera de estas estrellas. Los astrónomos están tan seguros de entender esa relación que las cefeidas se han convertido en herramientas críticas para medir distancias en todo el universo.

Pero hay otras formas de estudiar Polaris, y esos métodos no están de acuerdo con los modelos de evolución estelar. "La Estrella Polar es lo que llamamos un binario astrométrico", dijo Neilson, "lo que significa que realmente puedes ver a su compañera dando vueltas alrededor, como un círculo alrededor de la Estrella Polar. Y eso lleva unos 26 años".

Los investigadores aún no han realizado observaciones detalladas de un circuito completo por parte de Polaris B. Pero han visto suficiente de la estrella compañera en los últimos años para tener una imagen bastante detallada de cómo se ve la órbita. Con esa información, puede aplicar las leyes de gravedad de Newton para medir las masas de las dos estrellas, dijo Neilson.

Esa información, combinada con las nuevas mediciones de "paralaje" del telescopio espacial Hubble, otra forma de calcular la distancia a la estrella, conducen a números muy precisos sobre la masa y la distancia de Polaris. Esas mediciones dicen que es aproximadamente 3,45 veces la masa del sol, con un margen arriba o abajo de 0,75 masas solares.

Eso es mucho menos que la masa que obtienes de los modelos de evolución estelar, que sugieren un valor de aproximadamente siete veces la masa del sol. Este sistema estelar es extraño en otros aspectos, según los investigadores. Los cálculos de la edad de Polaris B sugieren que la estrella es mucho más vieja que su hermana mayor, lo cual es inusual en un sistema binario. Por lo general, las dos estrellas tienen aproximadamente la misma edad.

Neilson, junto con Haley Blinn, un estudiante universitario e investigador de la Universidad de Toronto, generó un gran conjunto de modelos de la Estrella Polar para ver si podrían conciliar todos los datos conocidos sobre el sistema. No lo consiguieron.

Una posibilidad es que al menos una de las mediciones aquí sea incorrecta, escribieron los investigadores. La Estrella Polar es especialmente difícil de estudiar, dijo Neilson. Ubicada sobre el Polo Norte de la Tierra, está fuera del campo de visión de la mayoría de los telescopios. Y los telescopios que tienen el equipo necesario para medir con precisión las propiedades de la estrella generalmente están diseñados para estudiar estrellas mucho más débiles y más distantes. La Estrella Polar es demasiado brillante para esos instrumentos; de hecho, es cegadora.

Pero los investigadores de datos parecen confiables, y no hay una razón obvia para dudar de esa información, dijo Neilson. Esos hallazgos llevaron a Neilson y Blinn a otra explicación más extraña: tal vez la estrella principal del sistema fue una vez dos estrellas y se estrellaron entre sí hace varios millones de años. Tal colisión binaria, dijo Neilson, puede rejuvenecer las estrellas, extraer material adicional y hacer que las estrellas parezcan que simplemente "pasaron por la fuente de la juventud".

Las estrellas que resultan de colisiones binarias no se ajustan perfectamente a los modelos de evolución estelar, y tal evento podría explicar la discrepancia encontrada con la Estrella Polar. "Este sería un escenario poco probable, pero no imposible", escribieron los investigadores. Hasta ahora, ninguna de las soluciones es totalmente satisfactoria.

"Es difícil sacar conclusiones significativas más allá del hecho de que la Estrella Polar sigue siendo un misterio perdurable, y cuanto más medimos, menos parecemos entender", escribieron Neilson y Blinn.

Observan un planeta en el que sospechan que llueve hierro

Mié, 11/03/2020 - 17:15

Investigadores del Observatorio Europeo Austral (ESO) han observado un planeta fuera del sistema solar, lo que se conoce como exoplaneta, en el que sospechan que llueve hierro. Hace tantísimo calor que los expertos creen que la temperatura es lo suficientemente alta como para vaporizar metales.

Utilizando el Very Large Telescope (VLT), los investigadores, entre ellos algunos españoles del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han dado con este exoplaneta gigante ultracaliente donde se superan los 2.400 grados Celsius, una temperatura lo suficientemente alta como para vaporizar metales. Los fuertes vientos llevan el vapor de hierro al lado nocturno, más frío, donde se condensa en forma de gotas.

“Se podría decir que este planeta se vuelve lluvioso por la noche, excepto por el hecho de que llueve hierro”, afirmó el profesor David Ehrenreich, de la Universidad de Ginebra (Suiza), quien ha dirigido un estudio sobre este exoplaneta exótico publicado hoy en la revista ‘Nature’.

El planeta se conoce como WASP-76b y se encuentra a unos 390 años luz de distancia, en la constelación de Piscis. Este extraño fenómeno tiene lugar porque el planeta donde "llueve hierro" sólo muestra una cara, su lado de día, a su estrella madre; su lado nocturno, más fresco, permanece en la oscuridad.

“Al igual que la Luna en su órbita alrededor de la Tierra, WASP-76b tiene un 'acoplamiento de marea', tarda lo mismo en girar alrededor de su eje que en dar la vuelta a la estrella”, explicaron los investigadores.

En su lado diurno recibe miles de veces más radiación de su estrella madre que la Tierra del Sol. “Hace tanto calor que las moléculas se separan en átomos y metales como el hierro se evaporan a la atmósfera”, agregaron. Según el estudio, WASP-76b no sólo tiene diferentes temperaturas día y noche, sino que también tiene una química distinta en las distintas zonas.

Un equipo de científicos intentará crear un agujero de gusano en un laboratorio

Sáb, 07/03/2020 - 10:39

Un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de California, dirigidos por el físico Sepehr Nezami, están trabajando para llevar a cabo un experimento que consiste en crear en un laboratorio un agujero de gusano, es decir, un atajo en el espacio y el tiempo que conecta dos puntos lejanos.

La propuesta de los investigadores parte de la construcción de dos agujeros negros entrelazados, un fenómeno de la mecánica cuántica en el que lo que le pase a uno de ellos tendrá un efecto sobre el otro, tal y como describen en la revista Quanta.

Entre otras cuestiones, los astrofísicos tratarán de responder a la inquietante pregunta: ¿destruyen los agujeros negros de manera irreversible toda la información que absorben? Según lo propuesto ahora, si estos dos agujeros negros se encuentran entrelazados de manera correcta, explican, la información que se introduzca en el primero de ellos, codificada en una partícula cuántica, no se destruiría, sino que debería transmitirse al segundo.

Según los investigadores, este experimento se llevaría a cabo en laboratorio mediante la construcción de circuitos cuánticos, para lo que se necesitarían átomos o iones, que recrearían el comportamiento de dos agujeros negros entrelazados. Esta transferencia de información cuántica también se denomina teleportación cuántica.

"A partir de las observaciones de los átomos podríamos aprender sobre algo que no tiene nada que ver con los átomos", es decir, los agujeros negros, indica el físico de la Universidad de Maryland Christopher Monroe, que colabora en este experimento.

La teleportación cuántica ya es algo que se está utilizando en la actualidad para el envío de información cifrada de forma segura entre dispositivos cuánticos. No obstante, en este caso se partiría de la teoría formulada previamente por tres investigadores, que planteaba cómo la teoría de la información cuántica y la teleportación podrían usarse para hacer un agujero de gusano transitable, con lo que la perspectiva daría un cambio radical.

En palabras de Sepehr Nezami, del Instituto de Tecnología de California, "un experimento sofisticado de este tipo podría incluso proporcionar una investigación experimental de las matemáticas de la teoría de cuerdas", ha concluido.

Málaga acoge el día 13 unas jornadas sobre la importancia de proteger el cielo nocturno para el medio ambiente

Mar, 03/03/2020 - 16:44

Así, contará con la participación especial de David Galadí-Enríquez, astrofísico del Observatorio de Calar Alto (CAHA) y Jaime Zamorano Calvo, catedrático del departamento de Física de la Tierra y Astrofísica de la Universidad Complutense de Madrid, tal y como han indicado en rueda de prensa en el Ayuntamiento de la ciudad, a la que ha asistido la edil de Servicios Operativos, Régimen Interior, Playas y Fiestas, Teresa Porras.

En torno a dicho evento el sábado 14 y domingo 15 se celebraran las asambleas anuales en Málaga capital de la Federación de Asociaciones Astronómicas de España), Cel Fosc (Asociación Contra la Contaminación Lumínica) y la RAdA (Red Andaluza de Astronomía) en las que está prevista la participación de unas 70 personas llegadas de distintos puntos de la geografía española. Será en el colegio de doctores y licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias, en calle Esperanto 4 con entrada libre hasta completar aforo.

En este encuentro, por tanto, los expertos abordarán como las mega constelaciones de satélites son una amenaza para el firmamento nocturno; así como los efectos "perversos" que tiene la contaminación lumínica. También habrá una visita guiada a la exposición 'La contaminación lumínica depende de nosotros' y diversos talleres sobre ciencia ciudadana.

Esta es la imagen de la nueva luna que orbita la Tierra: los científicos dudan aún de si es un asteroide o un objeto artificial

Sáb, 29/02/2020 - 11:14

El pasado jueves se informaba del hallazgo de un segundo satélite natural de la Tierra, probablemente temporal, una miniluna que orbita alrededor de la Tierra. Ahora, un telescopio situado en Hawai ha logrado captar la que por ahora es la mejor imagen que existe de esa miniluna.

Según un comunicado del Laboratorio Nacional de Investigación de Astronomía Óptica-Infrarroja, perteneciente a la Fundación de Ciencia Nacional de los Estados Unidos, la imagen se captó el pasado lunes 24 de febrero por el Observatorio Gemini, situado en la cima del volcán Mauna Kea, en Hawái. La miniluna tiene un diámetro aproximado de entre 1,9 y 5 metros y como se ve en la imagen, es esférica.

La foto se ha compuesto a partir de tres imágenes diferentes. Las líneas de colores que se ven en la imagen son estrellas en movimiento.

"Obtener las imágenes fue un trabajo arduo para el equipo de Gemini porque el objeto se está volviendo menos visible a medida que se aleja de la Tierra", dice John Blakeslee, jefe de Ciencia en el Observatorio Internacional de Gemini.

Por ahora, el objeto se llama 2020 CD3 y fue detectada por primera vez el 15 de febrero por los astrónomos Kacper Wierzchos y Teddy Pruyne en la Universidad de Arizona, Estados Unidos. Su primera hipótesis es que entró en la órbita de la Tierra en 2018 y no se quedará mucho. "En realidad, es solo un visitante que se detiene momentáneamente en su viaje por el espacio", según dijo Pruyne a Gizmodo.

Pese a la calidad de la foto captada desde Hawái, los científicos aún no saben si se trata de un asteoride u otro cuerpo natural, o un objeto artificial. Se trata tan solo de la segunda miniluna documentada. La primera orbitó la Tierra entre septiembre de 2006 y junio de 2007.

El exoplaneta K2-18b podría albergar agua líquida y ser habitable

Jue, 27/02/2020 - 11:12
El exoplaneta K2-18b, dos veces más grande que la Tierra (aunque más pequeño que Neptuno), y situado a 124 años luz, podría tener las condiciones ideales para albergar vida, según un estudio realizado por astrónomos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y publicado en The Astrophysical Journal Letters.

El exoplaneta K2-18b podría albergar agua líquida y ser habitable

Jue, 27/02/2020 - 05:29

El exoplaneta K2-18b, dos veces más grande que la Tierra (aunque más pequeño que Neptuno), y situado a 124 años luz, podría tener las condiciones ideales para albergar vida, según un estudio realizado por astrónomos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y publicado en The Astrophysical Journal Letters.

Los astrónomos utilizaron la masa, el radio y los datos de la atmósfera de K2-18b y determinaron que es posible que el planeta tenga agua líquida debajo de su atmósfera rica en hidrógeno.

El pasado mes de septiembre, K2-18b fue considerado ya como "el mejor candidato hasta ahora para ser habitable", al detectarse vapor de agua en su atmósfera.

K2-18b tiene un radio que es 2,6 veces mayor que el de la Tierra y su masa es 8,6 veces más grande que nuestro planeta, en tanto que orbita alrededor de su estrella a una distancia ideal para albergar vida pues permite la existencia de agua en forma líquida.

"Se ha detectado vapor de agua en las atmósferas de un número de exoplanetas pero, incluso si estuvieran en una zona habitable, no significaría necesariamente que haya condiciones habitables en la superficie", consideró Nikku Madhusudhan, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Cambridge, que lideró el estudio.

"Para establecer la posibilidad de que sea habitable, es importante entender el interior y las condiciones atmosféricas del plantea, en particular, si el agua líquida puede existir debajo de su atmósfera", añadió el experto.

Para su investigación, los astrónomos tuvieron en cuenta las observaciones de la atmósfera, así como la masa y el radio a fin de determinar la composición, la estructura de la atmósfera y el interior a través de modelos y métodos estadísticos.

Así, los investigadores concluyeron que la atmósfera es rica en hidrógeno con una importante cantidad de vapor de agua y también que los niveles de otros químicos como metano y amoníaco son más bajos que lo esperado para una atmósfera de ese tipo.

"Queríamos conocer el grosor del hidrógeno", afirmó Matthew Nixon, otro de los expertos que trabajó en esta investigación.

Los astrónomos estiman que planetas como K2-18b pueden ser estudiados con más facilidad con las actuales instalaciones de observación y las futuras por construir, como el telescopio espacial James Webb, cuyo lanzamiento está previsto para marzo de 2021.

Se cumplen 90 años del descubrimiento del controvertido Plutón: ¿Por qué no sigue siendo un planeta?

Mar, 18/02/2020 - 12:34

Este 18 de febrero se cumplen 90 años del descubrimiento de Plutón, por el astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh (1906-1997) desde el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona.

Fue considerado el noveno y más pequeño planeta del sistema solar por la Unión Astronómica Internacional y por la opinión pública desde su localizacion en 1930 hasta 2006, -cuando se le reclasificó como planeta enano-, aunque su definición ha sido siempre objeto de controversia entre los astrónomos.

Durante muchos años existió la creencia de que Plutón era un satélite de Neptuno que había dejado de ser satélite por el hecho de alcanzar una segunda velocidad cósmica. Sin embargo, esta teoría fue rechazada en la década de 1970.

Tras un intenso debate, y con la propuesta de los astrónomos uruguayos Julio Ángel Fernández y Gonzalo Tancredi ante la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional en Praga, República Checa, se decidió por unanimidad en 2006 reclasificar a Plutón como planeta enano, requiriendo que un planeta debe tener dominancia orbital.

Se propuso su clasificación como planeta en el borrador de resolución, pero desapareció de la resolución final, aprobada por la Asambela General de la UAI. Desde el 7 de septiembre de 2006 tiene el número 134340, otorgado por el Centro de Planetas Menores.

Pero desde entonces, muchos científicos que consideran que Plutón debe volver a ser un planeta. Pero no porque tiene un clima, una atmósfera en capas, posibles compuestos orgánicos, océanos líquidos y sus propias lunas, como razonan los expertos en base a evidencias científicas, sino porque asi se ha aprendido en las escuelas, un argumento también valido para la Sociedad para la Preservación de Plutón como Planeta.

Plutón posee una orbita excentrica y altamente inclinada con respecto a la eclíptica, que recorre acercándose en su perihelio hasta el interior de la órbita de Neptuno. Asimismo posee también cinco satélites: Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia, los cuales son cuerpos celestes que comparten esa misma categoría, informa Wikipedia.

El cielo de China se ilumina con 'cinco soles'

Mar, 18/02/2020 - 07:40
Los vídeos que mostraban 'cinco soles' en el norte de China, el viernes pasado, llamaron la atención de miles de usuarios de redes sociales. Este fenómeno óptico, conocido como parhelio, se produce a temperaturas bajas cuando muchos cristales de hielo hexagonales están flotando en la atmósfera reflejando la luz solar y creando 'soles ficticios' a ambos lados, según indica RT.

La señal de radio repetida cada 16 días podría ser de una civilización alienígena que usa un haz de energía en el espacio

Lun, 17/02/2020 - 17:40

Una posibilidad para explicar las primeras señales cósmicas FRB repetitivas, detectadas a 500 millones de años luz con una cadencia de 16 días, es que tengan un origen artificial.

Así lo ha manifestado Avi Loeb, presidente del departamento de astronomía de la Universidad de Harvard, si bien admite que estas novedosas señales FRB (ráfagas rápidas de radio) recién descubiertas por astrónomos canadienses, podrían ser generadas también por jóvenes estrellas de neutrones llamadas magnetares, o por otro fenómeno natural aún no descubierto.

"Pero por el momento no tenemos una pistola humeante que indique claramente la naturaleza de los FRB", escribió en un correo electrónico remitido a la revista online Futurism. "Por lo tanto, deben considerarse todas las posibilidades, incluido un origen artificial".

Dijo que una posibilidad concreta es una civilización extraterrestre que utiliza un haz de energía para impulsar cargas a través del espacio, y que los investigadores canadienses captan la radiación que se escapa de ella.

Sin embargo, Loeb señaló que previamente examinó ese concepto en un artículo de 2017, y descubrió que la energía requerida para mover cargas con haces de energía sería absolutamente asombrosa. De hecho, dijo, tal rayo requeriría tanta energía como la totalidad de la luz solar que llega a la Tierra.

"Esto requeriría un gran proyecto de ingeniería, mucho más ambicioso que el que tenemos actualmente en la Tierra", escribió. "Por lo tanto, el principal desafío tecnológico está en la enorme potencia que el haz de radio necesita para transportar".

Esta no es la primera vez en la que Loeb alude a orígenes artificiales en relación a descubrimientos en el espacio. En 2018 sugirió que el objeto interestelar 'Oumuamua' podría ser el desecho de una nave alienígena.

Descubren lo que le puede estar pasando a Betelgeuse, la estrella que terminará explotando

Dom, 16/02/2020 - 16:33

Un equipo de astrónomos ha capturado la atenuación sin precedentes de Betelgeuse, una estrella supergigante roja ubicada en la constelación de Orión que terminará explotando en una supernova.

Las nuevas e impresionantes imágenes de la superficie de la estrella, logradas a través del telescopio VLT (Very Large Telescope), muestran no solo la supergigante roja que se desvanece sino también cómo está cambiando su forma aparente.

Betelgeuse ha sido un faro en el cielo nocturno para los observadores estelares, pero comenzó a atenuarse a finales del año pasado. Este mes de febrero de 2020, Betelgeuse tiene aproximadamente el 36% de su brillo normal, un cambio notable incluso a simple vista, pero del que los científicos desconocen la causa.

Un equipo dirigido por Miguel Montargès, astrónomo de Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), ha estado observando la estrella con el Very Large Telescope de ESO —siglas en inglés que corresponden al Observatorio Europeo Austral— desde diciembre, con el objetivo de comprender por qué se está volviendo más débil. Entre las primeras observaciones que salieron de su campaña se encuentra una nueva y sorprendente imagen de la superficie de Betelgeuse, tomada a fines del año pasado con el instrumento SPHERE.

El equipo también observó a la estrella con SPHERE en enero de 2019, antes de que comenzara a oscurecerse, dándonos una imagen del antes y después de Betelgeuse. Tomadas en luz visible, las imágenes resaltan los cambios que ocurren en la estrella, tanto en brillo como en forma aparente.

Muchos entusiastas de la astronomía se preguntaban si la atenuación de Betelgeuse significaba que estaba a punto de explotar. Como todas las supergigantes rojas, Betelgeuse algún día se convertirá en supernova, pero los astrónomos no creen que esto esté sucediendo ahora.

No obstante, tienen otras hipótesis para explicar qué está causando exactamente el cambio de forma y brillo visto en las imágenes de SPHERE. "Los dos escenarios en los que estamos trabajando son un enfriamiento de la superficie debido a la actividad estelar excepcional o la expulsión de polvo hacia nosotros", dice Montargès. "Por supuesto, nuestro conocimiento de las supergigantes rojas sigue siendo incompleto, y esto sigue siendo un trabajo en progreso, por lo que aún puede ocurrir una sorpresa".

Montargès y su equipo necesitaban el VLT en el Cerro Paranal en Chile para estudiar la estrella, que está a más de 700 años luz de distancia, y reunir pistas sobre su oscurecimiento. "El Observatorio Paranal de ESO es una de las pocas instalaciones capaces de obtener imágenes de la superficie de Betelgeuse", dice. Los instrumentos en el VLT de ESO permiten observaciones desde lo visible hasta el infrarrojo medio, lo que significa que los astrónomos pueden ver tanto la superficie de Betelgeuse como el material a su alrededor. "Esta es la única forma en que podemos entender lo que le está sucediendo a la estrella".

Otra nueva imagen, obtenida con el instrumento VISIR en el VLT, muestra la luz infrarroja emitida por el polvo que rodea a Betelgeuse en diciembre de 2019. Estas observaciones fueron hechas por un equipo dirigido por Pierre Kervella del Observatorio de París en Francia, quien explicó que la longitud de onda de la imagen es similar a la detectada por las cámaras de calor. Las nubes de polvo, que se asemejan a las llamas en la imagen VISIR, se forman cuando la estrella arroja su material al espacio.

Asteroides inofensivos pueden acabar chocando con la Tierra

Dom, 16/02/2020 - 09:44

Algunos asteroides que se consideran inofensivos por ahora pueden colisionar con la Tierra en el futuro, según una nueva investigación desarrollada con la ayuda de una red neuronal artificial.

Usando una supercomputadora, tres astrónomos de la Universidad de Leiden (Países Bajos) integraron las órbitas del sol y sus planetas hacia adelante en el tiempo durante 10.000 años. Después de eso, rastrearon las órbitas en el tiempo mientras lanzaban asteroides desde la superficie de la tierra.

Durante el cálculo hacia atrás, incluyeron los asteroides en las simulaciones para estudiar sus distribuciones orbitales en la fecha de hoy. De esta manera, adquirieron una base de datos de asteroides hipotéticos para los cuales los investigadores sabían que aterrizarían en la superficie de la tierra. Los resultados han sido aceptados para su publicación en la revista Astronomy & Astrophysics.

El astrónomo y experto en simulación Simon Portegies Zwart (Universidad de Leiden) explica: "Si rebobinas el reloj, verás que asteroides conocidos aterrizan de nuevo en la Tierra. De esta manera puedes hacer una biblioteca de las órbitas de los asteroides que llegaron a la Tierra. La biblioteca de asteroides luego sirvió como material de capacitación para la red neuronal".

El primer conjunto de cálculos se realizó en la nueva súper computadora de Leiden ALICE. La red neuronal se ejecuta en una computadora portátil simple. Los investigadores llaman a su método Identificador de objetos peligrosos (HOI).

La red neuronal puede reconocer objetos conocidos cercanos a la Tierra. Además, HOI también identifica una cantidad de objetos peligrosos que no se clasificaron previamente como tales. Por ejemplo, HOI descubrió once asteroides que, entre los años 2131 y 2923, se acercan a diez veces la distancia entre la Tierra y la Luna y tienen más de cien metros de diámetro.

El hecho de que estos asteroides no hayan sido identificados previamente como potencialmente peligrosos se debe a que la órbita de estos asteroides es muy caótica. Como resultado, no son notados por el software actual de las organizaciones espaciales que se basa en cálculos de probabilidad sobre costosas simulaciones.

Los investigadores esperan que en el futuro se pueda usar una red neuronal artificial para detectar objetos potencialmente peligrosos. Tal método es mucho más rápido que los métodos tradicionales que las organizaciones espaciales usan hoy en día. Al observar los asteroides en un curso de colisión antes, dicen los investigadores, las organizaciones pueden pensar antes en una estrategia para prevenir el impacto.

La NASA detecta un asteroide que se aproximará este sábado a la Tierra

Vie, 14/02/2020 - 08:20
La NASA ha informado de que este sábado 15 de febrero un asteroide "potencialmente peligroso" pasará a unos 5.600 millones de kilómetros de la Tierra.

Arrokoth, la remota reliquia del sistema solar que desafía las teorías sobre cómo se formaron los planetas

Vie, 14/02/2020 - 05:13

Arrokoth es una reliquia del sistema solar, el objeto celeste más lejano y primitivo visitado por la tecnología humana, que tres nuevos estudios describen en detalle, cuestionando la teoría más aceptada sobre cómo se crearon las piezas básicas de la formación planetaria.

Tres equipos de científicos publicaron este jueves otros tantos estudios en la revista Science, basados en los datos recopilados por la sonda New Horizons de la Nasa durante su sobrevuelo, a solo 3.500 kilómetros, del objeto el primer día del año de 2019.

Arrokoth es un típico objeto frío del cinturón de Kuiper, el cual está más allá de la órbita de Neptuno (a unos 6.500 millones de kilómetros del Sol) y alberga a miles de pequeños mundos helados.

Los científicos creen que esos objetos son restos primigenios de la formación del sistema solar, pues han permanecido casi intactos por su órbita estable y su lejanía del Sol.

Formado por dos lóbulos unidos por un cuello estrecho, la superficie de Arrokoth está cubierta de metanol helado y es de color rojo -posiblemente por la presencia de moléculas orgánicas complejas no identificadas-, según los nuevos trabajos basados en el análisis completo de los datos de New Horizons.

Los estudios apuntan, además, a la resolución de una larga controversia científica sobre cómo se formó este y otros primitivos objetos que están en la base de la construcción planetaria, los planetesimales.

Hasta ahora existen dos modelos para explicar el origen de estos cuerpos. El más antiguo es el de la acreción jerárquica, que plantea que objetos procedentes de diversas partes de la nebulosa solar -la estructura que dio forma al sistema solar- se fueron fusionando de forma más o menos violenta.

El segundo modelo apunta a que se formaron por el colapso gravitatorio de nubes locales de materia dentro de la nebulosa solar en un proceso por el que la materia se fue acumulando de manera suave y paulatina.

El estudio de Arrokoth, que en un principio fue bautizado como Ultima Thule, hace que los expertos señalen el modelo de colapso de nubes locales como causa de la formación de este pequeño mundo helado.

En concreto destacan como prueba que está formado por dos lóbulos que se fusionaron a muy baja velocidad, los cuales tiene forma aplanada y están alineados, así como su color rojo uniforme, al igual que la composición de su superficie.

De poco más de 30 kilómetros de diámetro y unos 4.000 millones de años de antigüedad, Arrokoth (un término nativo americano que significa "cielo") está hecho de dos partes que en su origen fueron independientes.

Ambos lóbulos, tras orbitarse mutuamente fueron acercándose a una velocidad muy baja hasta fusionarse y quedar unidos por un cuello estrecho, señala el primer estudio dirigido por William McKinnon de la Universidad de St Louis (EE UU).

Otro estudio basado en los mismos resultados, liderado por John Spencer del Southwest Research Institute (EE UU) señala que los dos lóbulos son menos planos y tienen más volumen de lo que hacía pensar los primeros datos recopilados por New Horizons.

Además tienen una superficie lisa y con pequeños cráteres, diferente a la de otros cuerpos del Sistema Solar que ya se han visitado, lo que indica que esta ha permanecido bien preservada desde el final de la era de la formación de los planetas.

De la densidad de su cráteres se pude deducir que la edad de su superficie es de unos 4.000 millones de años, lo que apoya la idea de que el asteroide se formó a partir una nube local de colapso en la nebulosa solar.

El lóbulo más pequeño está dominado por una gran depresión de siete kilómetros que probablemente sea un cráter de impacto, agrega el texto.

El tercer estudio, dirigido por Will Grundy del Observatorio Lowell (EE UU) investiga la composición, color y temperatura de la superficie de Arrokoth, que es de un rojo uniforme -posiblemente por la presencia de moléculas orgánicas complejas no identificadas-, fría y cubierta de metanol helado.

Aunque no se ha detectado agua, sí que podría existir, según los autores, que consideran que de alguna manera está enmascarada u oculta de la vista.

Descubren una señal de radio de otra galaxia que se repite cada 16 días

Jue, 13/02/2020 - 07:09
Un grupo de astrónomos ha descubierto una ráfaga de radio rápida (FRB, por sus siglas en inglés) que se repite de forma regular cada 16 días. Un hecho nunca antes visto, ya que estas señales de radio del espacio no tienen ningún patrón fijo ni regular.

La UA conmemora el 30 aniversario de la imagen de la Tierra tomada por la misión Voyager a 6000 millones de kilómetros

Mié, 12/02/2020 - 17:30

Con este evento, se conmemora el trigésimo aniversario de la imagen que la misión Voyager tomó del planeta Tierra cuando la nave se hallaba a unos 6000 millones de kilómetros de distancia, ha recordado la UA este miércoles.

Las sesiones tendrán lugar este viernes 14 y el próximo miércoles 19, a las 19.00 horas, en la Sede Universitaria Ciudad de Alicante de la calle Ramón y Cajal.

La primera conferencia titulada "La misión Voyager 1 y su percepción del planeta azul" será impartida por Rubén García del Grupo de Investigación de Astronomía en Rayos X de la UA.

La segunda sesión, "Quién nos roba las estrellas" sobre contaminación lumínica la protagonizará Rubén García junto al catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alicante Guillermo Bernabéu.

"El objetivo es utilizar la astronomía como herramienta para iniciar conversaciones en nuestra comunidad sobre la ciudadanía global y unir a las personas de todas las culturas y procedencias", ha explicado el coordinador del ciclo e investigador de la UA José Joaquín Rodes.

Además, Rodes ha señalado que el objetivo es "informar a la audiencia sobre el cambio climático utilizando la perspectiva de la astronomía para recordar que la Tierra es nuestro único planeta habitable".

En este sentido, ha considerado como "importante" la perspectiva que muestra la fotografía tomada durante la misión Voyager para recordar: "Tratarnos bien unos a otros y que cuidemos juntos de nuestro planeta".

La iniciativa, organizada por el Departamento de Física, Ingeniería de Sistemas y Teoría de la Señal e Instituto Universitario de Física Aplicada a las Ciencias y las Tecnologías, cuenta con el apoyo de UA Divulga, Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la Universidad de Alicante.

A la caza del Sol: despega la misión de la Agencia Espacial Europea para desentrañar los secretos de la estrella

Lun, 10/02/2020 - 11:44

Cada mañana Helios, dios griego del Sol, surcaba el cielo con su carro hasta el océano e iluminaba toda la Tierra, según la mitología. Inti para los incas, Sué para los muiscas y Utu para los sumerios, pocas culturas se han resistido a elevar al astro rey a la categoría de deidad. No obstante, la fascinación generada por esta estrella no ha decaído con los años. Ahora, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanza la misión Solar orbiter, en colaboración con la NASA, para despejar los interrogantes sobre ella.

La misión, que ha partido el día 10 de febrero de madrugada (hora peninsular) desde Cabo Cañaveral, tiene como principal objetivo entender mejor el funcionamiento del Sol y completar el modelo científico de la estrella. Para ello, observará los polos de este astro, una zona que nunca antes ha podido ser fotografiada e inmortalizará sus espectaculares paisajes.

El objetivo fundamental es comprender mejor el funcionamiento del Sol y cómo los fenómenos que se producen en él -tales como tormentas, erupciones, fulguraciones...- afectan al medio interplanetario del Sistema Solar y, por consiguiente, a la Tierra, cuando se dirigen en su dirección. En esencia, busca "entender, completar, el modelo de esta estrella" facilitado por la física, explica a 20minutos Luis Sánchez, jefe de operaciones de ciencia de la misión.

Rodeado de enigmas por esclarecer, el Sol completa un ciclo de actividad cada 11 años. En un cierto momento de este periodo, la estrella comienza a aumentar su actividad y proliferan las manchas solares, las fulguraciones y otros fenómenos, hasta que alcanza un pico y empieza una nueva etapa de mayor tranquilidad con menos eventos de este tipo.

"No sabemos por qué tiene once años ni cómo se origina. No tenemos ni idea de si este que está empezando va a ser mayor o menor que el anterior. Hay muchas incógnitas todavía que dilucidar", recalca Sánchez, que se convertirá en junio en jefe de la misión.

Son todavía muchos los interrogantes por despejar sobre el funcionamiento del Sol y cómo los fenómenos que alberga afectan al espacio interplanetario y a la Tierra y sus habitantes. Una mejor comprensión del astro permitiría, no solo perfeccionar el modelo científico de la estrella, sino explicar su influencia en distintos aspectos de la existencia humana.

Daños en las redes de satélites que orbitan la Tierra, caídas del sistema eléctrico de grandes regiones o amenazas a los astronautas son algunos de los efectos que las tormentas solares tienen sobre la vida en el planeta, además de una determinante influencia sobre el futuro del clima.

Animación: los detalles de la misión 'Solar Orbiter' (Carlos G. Kindelán)

Una de las principales novedades de esta misión con respecto a otras anteriores que también han estudiado el Sol es que observará los polos de la estrella, algo que no se ha podido hacer hasta ahora. Por el momento, solo el satélite Ulysses había sido capaz de aproximarse a estas zonas, pero únicamente contaba con instrumentación para medir el viento solar y carecía de cámaras o métodos para ver realmente estas áreas.

Para acercarse a los polos, la nave espacial utilizará la gravedad de Venus para salir del plano eclíptico, que es aquel en el que orbitan los planetas y que se sitúa paralelo al ecuador del Sol. "Cada vez que pasamos cerca del planeta, le damos, como si dijéramos, un empujoncito hacia afuera. Lo inclinamos cada vez más. Progresivamente iremos viendo mejor estas zonas de la estrella", detalla Sánchez.

"Esta es la información que nos queda para completar los modelos del sol que nos permitan entender este ciclo de actividad y poder eventualmente pronosticarlo", abunda.

Uno de los mayores problemas que han debido enfrentar los científicos durante el diseño de la nave han sido las altas temperaturas de las zonas próximas al Sol por donde orbitará el satélite, resalta el jefe de operaciones de ciencia de la misión. Se aproximará a 42 millones de kilómetros de la estrella, esto es, más cerca que Mercurio, donde se alcanzan los 500 grados centígrados -25 veces más que en la Tierra-.

Para aguantar estas temperaturas, la nave cuenta con un escudo de titanio, fibra de carbono y aluminio que es capaz de soportar 13 veces el calentamiento solar que reciben los satélites que orbitan en torno a la Tierra. Estas condiciones suponían un reto aún mayor debido a que la protección exterior debían contar con aberturas que permitiesen tomar fotos del Sol.

Otro de los escollos fundamentales que deberá superar la nave durante su acitividad serán los problemas de comunicación. El satélite llegará a estar a 300 millones de kilómetros de la Tierra, donde dispondrán de muy poco ancho de banda para transmitir los datos obtenidos. Esta circunstancia es especialmente gravosa cuando deban trabajar en coordinación con otros dispositivos, en órbita o en la superficie del planeta, remarca Sánchez.

El lanzamiento del satélite tendrá lugar en Cabo Cañaveral el próximo 10 de febrero de madrugada (hora peninsular). Una vez en el espacio, comenzará una fase de pruebas de tres meses antes de declarar la nave operacional. No obstante, antes de que todo esto ocurra, la misión todavía debe afrontar las últimas comprobaciones para verificar que todo está preparado.

La nave y los diez instrumentos que contiene en su interior están diseñados para tener una vida útil de 10 años. No obstante, en el coste del satélite están incluidas las operaciones hasta 2026, que es lo que aprobó la ESA cuando seleccionó la misión para su programa científico en 2011. En ese momento, explica el futuro jefe de la misión, el equipo deberá analizar si Solar orbiter está cumpliendo las expectativas y si merece la pena prorrogarla.

La misión Solar orbiter ha sido diseñada por la ESA en colaboración con la NASA, que ha contribuido con uno de los diez instrumentos integrados en la nave y la participación en dos más. El satélite ha sido construido por Airbus Espacio y Defensa al norte del Londres y el resto de materiales han sido realizados por diferentes países europeos y por la propia ESA.

El coste total se ha situado en unos 1.300 millones de euros, relata Sánchez, "una cantidad que similar a la de misiones de este tipo". De esta cifra, 780 han sido aportados por la ESA y el resto por los países europeos y por la NASA.

A la caza del Sol: la Solar Orbiter intenta desentrañar los secretos de la estrella

Lun, 10/02/2020 - 05:21
La misión partirá el día 10 de febrero de madrugada (hora peninsular) desde Cabo Cañaveral. Tiene como principal objetivo entender mejor el funcionamiento del Sol y completar el modelo científico de la estrella. Para ello, observará los polos de este astro, una zona que nunca antes ha podido ser fotografiada e inmortalizará sus espectaculares paisajes.